Cuando los niños celíacos comen fuera de casa, los papás deben tomar ciertos recaudos. Además de los comedores escolares, los peques pueden tener diversas actividades en las cuales comparten una comida con sus compañeritos.
Si el niño va de excursión, campamento o día de campo resulta imprescindible que los responsables del cuidado de los chicos estén al tanto de la enfermedad.
Como les comentábamos en una nota anterior, cuando un niño celíaco comienza la etapa escolar y realiza almuerza o merienda dentro del instituto, hay que tomar algunos recuados extras.
Si el colegio recibe la comida de un catering los directivos deben ponerse en contacto con ésta para consultar si disponen de menús sin gluten garantizados, de ser así pedir que se lo detalle por escrito para luego revisarlo junto a los papás del pequeño.
La Federación de Asociaciones de Celíacos de España (Face) se ha puesto en campaña para que las autoridades obliguen a los colegios (privados, públicos o concertados) a ofrecer platillos sin gluten en sus comedores.
Marta Teruel, gerente de la asociación afirma que sólo Navarra cuenta con establecimientos que acatan esta necesidad y ofrecen menús aptos para celíacos.
La EC no significa un impedimento para que las personas que la padecen puedan tener una vida normal, en general los inconvenientes suelen encontrarse cuando se va a comer fuera de casa y esto se agrava en el caso de los niños ya que son más propensos a cometer transgresiones en la dieta, de manera intencional como no.
Los colegios de doble turno en los cuales se brinda el almuerzo y la merienda suelen representar un reto tanto para los padres como para los pequeños celíacos, pero hay maneras de asegurar que el escolar siga su dieta libre de gluten, esto es informando a las autoridades y concientizando al niño.