El Primer Congreso Nacional de la Sociedad española de Enfermedad Celíaca (SEEC) se llevará a cabo días 27 y 28 de noviembre del corriente año en el Palacio de congresos Conde Ansúrez de Valladolid.
El evento ha sido declarado de Interés Sanitario por la Dirección General de salud Pública de La Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.
Como les he comentado en notas anteriores, existen diversos métodos que se utilizan para diagnosticar la EC, controlar la evolución de los pacientes y respuesta general a la dieta.
Estudios para determinar una malabsorción de nutrientes:
Prueba de carga de grasa de Van de Kamer: se la usa para establecer la cantidad de materia grasa en las heces.
Como les comentaba en una nota anterior, las personas que padecen de EC pueden llegar a desarrollar ciertos procesos malignos, íntimamente relacionados con su enfermedad.
La falta de un diagnóstico a tiempo y el no cumplimiento de la dieta elevan 20 veces las probabilidades de padecer estas complicaciones.
Como les comentábamos en una nota anterior, la crisis celíaca es una forma muy grave de EC, que suele afectar a los pequeños de 1 y 2 años de edad y a los adultos que no siguen al pie de la letra la dieta exenta de gluten o no fueron diagnosticados.
Generalmente sucede luego de varias transgresiones continuadas, pero existen algunos casos en los que al ingerir una pequeña cantidad de gluten se desata toda la sintomatología y se precisa de la atención médica inmediata.
Las complicaciones de la celiaquía suceden bajo dos circunstancias: cuando el diagnóstico se demora y cuando se comenten transgresiones reiteradas o falta total de adhesión a la dieta libre de gluten.
En el caso de los niños pequeños sufren las consecuencias de la malabsorción de nutrientes lo que desencadena nuevamente la sintomatología característica de la EC:
Como todo enfermo crónico, el celíaco debe tomar conciencia de que su salud y calidad de vida depende del tratamiento continuado, siendo en este caso la dieta libre de gluten.
Cuando la persona no lo sigue adecuadamente se expone a la aparición de consecuencias de diversa gravedad que están supeditadas a la frecuencia e intensidad de las transgresiones.
La celiaquía es una enfermedad que puede presentarse en cualquier momento de la vida pero cuando sucede durante la época infantil suele aparecer entre los 6 a 24 meses de edad, etapa que coincide con los cambios en la dieta y la incorporación de gluten.
Los papás celíacos deben, por precaución, controlar a sus pequeños y consultar con el pediatra ante cualquier síntoma de celiaquía, de todos modos quienes no padecen de EC pueden tener hijos celíacos por lo cual hoy detallaremos los signos que advierten la presencia de la enfermedad.
La celiaquía refractaria afecta de un 5 a un 30% de las personas diagnosticadas con EC y la sintomatología principal que presenta es la no remisión de los trastornos intestinales a pesar de estar bajo tratamiento estricto (dieta sin gluten).
Además de seguir padeciendo los malestares propios de la intolerancia al gluten suelen desarrollar enfermedades autoinmunes, infecciosas y graves complicaciones tromboembólicas.
La enfermedad celíaca puede presentarse de diferentes maneras, anteriormente hemos analizado los síntomas característicos de la EC clásica y la potencial, hoy nos abocaremos a la tipología silente.
De modo similar que en el caso de los celíacos potenciales, quienes padecen de celiaquía silente no presentan síntomas pero si se les realiza una biopsia del intestino delgado los resultados apuntarán a la enfermedad.
Como les hemos comentado en una nota anterior, la EC puede manifestarse de maneras muy diferentes lo que muchas veces dificulta el diagnóstico certero y temprano.
En el caso de la celiaquía clásica es mucho más fácil de detectar ya que sus síntomas son explícitos, pero existen formas atípicas, como ser la celiaquía potencial, silente y latente.