El Primer Congreso Nacional de la Sociedad española de Enfermedad Celíaca (SEEC) se llevará a cabo días 27 y 28 de noviembre del corriente año en el Palacio de congresos Conde Ansúrez de Valladolid.
El evento ha sido declarado de Interés Sanitario por la Dirección General de salud Pública de La Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León.
Como les comentábamos en una nota anterior, la crisis celíaca es una forma muy grave de EC, que suele afectar a los pequeños de 1 y 2 años de edad y a los adultos que no siguen al pie de la letra la dieta exenta de gluten o no fueron diagnosticados.
Generalmente sucede luego de varias transgresiones continuadas, pero existen algunos casos en los que al ingerir una pequeña cantidad de gluten se desata toda la sintomatología y se precisa de la atención médica inmediata.
La celiaquía refractaria afecta de un 5 a un 30% de las personas diagnosticadas con EC y la sintomatología principal que presenta es la no remisión de los trastornos intestinales a pesar de estar bajo tratamiento estricto (dieta sin gluten).
Además de seguir padeciendo los malestares propios de la intolerancia al gluten suelen desarrollar enfermedades autoinmunes, infecciosas y graves complicaciones tromboembólicas.
La enfermedad celíaca puede presentarse de diferentes maneras, anteriormente hemos analizado los síntomas característicos de la EC clásica y la potencial, hoy nos abocaremos a la tipología silente.
De modo similar que en el caso de los celíacos potenciales, quienes padecen de celiaquía silente no presentan síntomas pero si se les realiza una biopsia del intestino delgado los resultados apuntarán a la enfermedad.
Como les hemos comentado en una nota anterior, la EC puede manifestarse de maneras muy diferentes lo que muchas veces dificulta el diagnóstico certero y temprano.
En el caso de la celiaquía clásica es mucho más fácil de detectar ya que sus síntomas son explícitos, pero existen formas atípicas, como ser la celiaquía potencial, silente y latente.
La celiaquía es una enfermedad que puede presentarse de diferentes maneras y a cualquier edad, en el caso de la forma clásica de aparición es mucho más fácil de detectar ya que los síntomas son notorios y explícitos.
Los casos de EC clásica en su mayoría suceden en niños pequeños que tienen de entre 6 y 24 meses o poco menos de la edad escolar, cuando se produce un cambio en su dieta y se incorporan comidas con gluten o súbitamente en el caso de los más grandecitos.
La EC ocasiona en la persona afectada una atrofia en las vellosidades del intestino delgado lo que desencadena en una malabsorción de nutrientes, pero una vez diagnosticada y comenzado el tratamiento que se basa en una alimentación libre de gluten (avena, cebada, centeno, trigo, kamut, espelta, tritlicae y derivados) las lesiones y la sintomatología desaparecen.
Si bien, al hacer esto casi todos los enfermos de EC presentan una notoria mejoría y la consecuente normalización de la mucosa intestinal, pero queda un remanente de entre el 5 y el 30% de los casos en que no la experimentan, lo que se considera como una reacción atípica denominada enfermedad celíaca refractaria.
La crisis celíaca es una forma muy grave de EC, en general suele afectar a los pequeños de 1 y 2 años de edad y a las personas adultas que no se encuentran bajo tratamiento o efectúan transgresiones continuadas en la dieta libre de gluten.
Usualmente los enfermos presentan hemorragias cutáneas y digestivas, defectos en la síntesis de vitamina K a nivel intestinal, hipocalcemia en forma de tetania e hipoalbuminemia.
Dentro del grupo de la celiaquía silente se incluyen a las personas que no padecen síntomas y tienen manifestaciones clínicas casi imperceptibles a pesar de que las vellosidades de su intestino delgado están completamente atrofiadas, presentan marcadores serológicos positivos y HLA- DQ2/DQ8 (como los parientes cercanos de enfermos de EC, o diabetes mellitus tipo I).
Se los diagnostica por medio de screening de familiares de celíacos ya que las probabilidades de que éstos padezcan la EC es de un 10%, una vez detectada la enfermedad se procede a una dieta libre de gluten que normaliza la mucosa yeyunal.
Muchas personas se consideran a salvo de la enfermedad celíaca porque no presentan síntomas, los resultados de sus biopsias intestinales son normales, pero en un momento de su vida, ya sea en el pasado o en un futuro lejano han sufrido o sufrirán una atrofia en las vellosidades de su intestino delgado tal cual les sucede a los pacientes celíacos.
Estos individuos, en su mayoría, además de tener un predisposición genética (familiares en primer grado con celiaquía), han padecido de EC en la infancia de la cual se han recuperado satisfactoriamente, suelen presentar biopsias intestinales normales pero con el tiempo desarrollan las molestias asociadas con la enfermedad. A este grupo de personas se los coloca dentro del espectro de la enfermedad celíaca latente.