La biblia de los celíacos, (al menos españoles), que detalla los nombres de la gran variedad de componentes dañinos, podrá ser desterrada ya que de ahora en más todo alimento que contenga gluten deberá especificarlo claramente en su envoltorio.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 18 de julio una norma que establece que obligatoriamente las etiquetas de los alimentos deben aclarar si tiene o no ingredientes capaces de generar reacciones adversas en los consumidores con sensibilidad a ellos.
Cuando una persona celíaca consume alimentos y productos comprados en tienda, el mayor cuidado que se tiene que tener es el visado del etiquetado del producto, con la información correcta de los índices de gluten en el alimento.
En España existe la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), un organismo que núclea a las asociaciones de las distintas comunidades y realiza controles sanitarios a los productos que intentan presentarse al mercado como libre de gluten.
Existe un símbolo universal que identifica a los alimentos que son aptos para las personas que padecen de EC( una espiga de trigo con una barra que la cruza por delante ) y en algunos países se establecieron normas para obligar a los productores a que aclaren la ausencia de gluten en los envases de sus mercaderías.
Pero como los controles, en general, suelen ser demasiado precarios hay un remanente de productos en los cuales no se garantiza que contengan esta proteína a pesar de que no estén elaborados con ingredientes nocivos, esto se debe a la contaminación cruzada. Suele suceder que las empresas productoras elaboran todos los tipos de alimentos en la misma máquina sin tomar recaudo alguno.
Los enfermos de celiaquía padecen una intolerancia al gluten, más presisamente a las prolaminas contenidas en éste. Estas sustancias son un complejo de proteínas que se dividen en dos grupos: prolaminas (solubles en etanol) y gluteninas (insolubles) que reciben su nombre de acuerdo al cereal que las contenga.
Para los celíacos las prolaminas dañinas son las contenidas en el trigo, avena, cebada , centeno y triticale(híbrido de trigo y centeno) y demás alimentos que contengan estos granos, por lo que los deben excluir terminantemente de su dieta.